Este mes, tres delegaciones internacionales visitan el Sistema Distrital de Cuidado (SIDICU) para analizar su operación, su sostenibilidad financiera y su impacto en la vida de las mujeres cuidadoras.
Publicado
Feb
19
2026

Más de 99 visitas internacionales consolidan el Sistema de Cuidado como referente global

Brasil visitará Bogotá para conocer el Sistema Distrital de Cuidado. En la última semana, el modelo ya fue recorrido por representantes de Francia y de la Red de Gobiernos Locales.

El próximo 27 de febrero, una delegación de Brasil visitará Bogotá para conocer el Sistema Distrital de Cuidado y estudiar su implementación como referente para sus territorios. La visita se da en un momento en el que el modelo de la ciudad despierta interés creciente entre gobiernos y organizaciones que buscan respuestas concretas frente a las desigualdades que enfrentan las mujeres cuidadoras.

La agenda se suma a las visitas realizadas el 18 y el 24 de febrero por actores internacionales interesados en comprender la operación del sistema, su sostenibilidad financiera y su impacto en la vida cotidiana de las cuidadoras. Más que recorridos institucionales, estos encuentros se orientan a identificar aprendizajes aplicables, rutas de cooperación técnica y posibilidades de inversión.

Actualmente, el Sistema Distrital de Cuidado ha superado los 7,5 millones de atenciones y ha beneficiado a más de 950.000 personas. Además, ha recibido más de 70 solicitudes de investigación provenientes de países como Brasil, Chile, Estados Unidos, Francia, Inglaterra y Dinamarca, así como de organismos internacionales y centros académicos. Asimismo, se han realizado más de 380 visitas para conocer su implementación, de las cuales 99 han correspondido a delegaciones internacionales.

Y universidades como Harvard, Columbia, Boston University, Aalto University y University of London han solicitado estudiar la experiencia. Parte de estas investigaciones se concentra en su impacto en la autonomía de las mujeres, otras analizan transformaciones territoriales y urbanas, y algunas examinan su diseño e implementación institucional.

Al interés académico se suma el de gobiernos y autoridades locales que buscan llevar estos aprendizajes a sus propias políticas públicas. Quienes recorren el sistema son tomadores de decisión que analizan cómo incorporar el enfoque de reconocer, redistribuir y reducir el trabajo de cuidado en normas, presupuestos y programas.

Así, la experiencia de Bogotá trasciende el ámbito local y empieza a consolidarse como referente en la garantía del derecho al tiempo para las mujeres cuidadoras.