Manos
Publicado
Mar
26
2026

Mujeres negras/afrocolombianas en actividades sexuales pagadas enfrentan más discriminación y menores ingresos en Bogotá

Un nuevo análisis del Observatorio de Mujeres y Equidad de Género evidencia profundas brechas en las condiciones de vida de las mujeres que realizan ASP. Ante este panorama, la Secretaría Distrital de la Mujer fortalece su respuesta a través de Casa de Todas.

Nuevo análisis del Observatorio de Mujeres y Equidad de Género (OMEG) de la Secretaría Distrital de la Mujer pone en evidencia cómo el racismo y el sexismo operan de manera simultánea en la vida de las mujeres negras/afrocolombianas que realizan actividades sexuales pagadas.

La investigación, Racismo, discriminación y violencias: experiencias de mujeres negras/afrocolombianas que realizan ASP, evidencia que estas mujeres enfrentan formas de discriminación interseccional que combinan racismo, sexismo, estigmatización y segregación territorial, profundizando las brechas en el acceso a derechos y bienestar.

Los datos son contundentes. El 47 % de las mujeres negras/afrocolombianas reportó haber recibido expresiones humillantes o discriminatorias durante el ejercicio de estas actividades, frente al 36 % de las mujeres blanco-mestizas. Además, el 33 % ejerce estas actividades todos los días, ocho puntos porcentuales más que las blanco-mestizas, pero el 27 % gana menos de $233.000 semanales.

Esta sobreexigencia no se traduce en mejores condiciones. Por el contrario, enfrentan tarifas más bajas, mayor intermediación, el 55 % entrega entre el 11 % y el 20 % de sus ingresos, y mayores niveles de violencia. El 53 % reporta violencia sexual por parte de clientes, frente al 47 % de las mujeres blanco-mestizas.

El análisis también evidencia cómo persisten imaginarios racistas que sexualizan los cuerpos negros y los asocian con mayor “disponibilidad” o “resistencia”, reproduciendo lógicas históricas de dominación. Estas representaciones no solo afectan su dignidad, sino que inciden directamente en sus condiciones materiales y en el acceso a derechos.

Las consecuencias son estructurales. El 76 % de las mujeres negras/afrocolombianas no logra cubrir sus gastos básicos, lo que refleja cómo la discriminación interseccional se traduce en desigualdades económicas, sociales y en mayores riesgos de violencias.

Ante este panorama, la Secretaría Distrital de la Mujer hace un llamado a incorporar un enfoque antirracista e interseccional en la atención institucional, reconociendo las condiciones diferenciadas que enfrentan estas mujeres y la necesidad de respuestas específicas.

En esta línea, la entidad avanza en el fortalecimiento de la estrategia Casa de Todas, ampliando su cobertura territorial y sus acciones móviles para garantizar el acceso a derechos, la atención integral y la prevención de violencias para mujeres que realizan actividades sexuales pagadas en la ciudad.