Más mujeres llegan al poder, pero los obstáculos persisten: estas son las cifras de participación política
Este análisis de la Secretaría Distrital de la Mujer confirma que, si bien las mujeres ya ocupan el 53,2% de los cargos de máximo nivel decisorio en la administración pública de Bogotá, el reto persiste en las urnas, donde la violencia política sigue siendo una barrera que limita la paridad plena.
Las cifras más recientes permiten trazar una radiografía del momento actual:
Avance en el Legislativo
Según los registros de resultados electorales, la representación femenina en el Senado proyecta un crecimiento sostenido, pasando del 22,6% en 2014 al 31,4% para el periodo 2026-2030.
Bogotá, además, se consolida como referente de igualdad en la Cámara de Representantes, donde se prevé mantener la paridad con 50% de las curules ocupadas por mujeres.
Alerta en lo local
En contraste con el nivel nacional, los escenarios de representación local muestran retrocesos.
El Concejo de Bogotá pasó de 14 a 11 concejalas en el periodo actual.
En las Juntas Administradoras Locales, la cifra cayó de 48 edilesas a 25, lo que representa apenas el 29,9% del total de estos cargos.
La realidad de la violencia política
Los datos de acompañamiento de la Secretaría reportan 92 casos de violencia contra las mujeres en política durante la actual administración.
La violencia psicológica es la más recurrente, con 72,4% de los casos, expresada muchas veces en tácticas de silenciamiento con frases como “calladita se ve más bonita”.
Le sigue la violencia económica, que afecta al 40,6% de las lideresas atendidas.
Barreras que persisten
El diagnóstico revela que 8 de cada 10 mujeres en organizaciones sociales han presenciado o vivido violencias en escenarios políticos.
Además, 5 de cada 10 identifican la discriminación como una de las principales causas de la baja representación, junto con la falta de respaldo de partidos políticos y la sobrecarga de cuidado, que reduce el tiempo disponible para la militancia y el liderazgo.
Hacia un ejercicio político seguro
Frente a este escenario, la implementación de la Ley 2453 de 2025 se consolida como una herramienta clave para desnaturalizar las agresiones.
A esto se suman procesos como la Escuela Política Lidera Par, que ya supera 1.800 formaciones, orientados a garantizar que el ascenso de las mujeres en política sea un camino de dignidad y no un riesgo para su integridad.
Estas cifras no solo documentan el presente. También respaldan decisiones públicas para que cada vez más mujeres lleguen a los espacios de poder en condiciones reales de seguridad, igualdad y respeto.

