Si presencia acoso callejero, usted puede ayudar sin confrontar al agresor
Presenciar una situación de acoso sexual callejero puede generar dudas sobre cómo ayudar sin aumentar el riesgo. Para orientar esa decisión, la Secretaría Distrital de la Mujer promueve las 5D desde su estrategia de Transformación Cultural. Son cinco formas de intervenir que permiten elegir una respuesta según las circunstancias, sin trasladar a la mujer acosada la responsabilidad de enfrentar sola lo que ocurre.
La importancia de contar con estas herramientas se refleja en la Encuesta de Percepción Ciudadana sobre Acoso Sexual Callejero 2025 de la Veeduría Distrital. En Bogotá, el 51,6 % de las mujeres encuestadas manifestó haber vivido al menos una situación de acoso sexual callejero durante los últimos doce meses, una violencia que afecta su libertad para transitar y disfrutar el espacio público.
Las 5D no son una secuencia obligatoria ni deben utilizarse todas al mismo tiempo. En cualquier caso, la elección debe priorizar la seguridad de la mujer y de quienes intervienen.
- Distraer. Interrumpir la situación sin confrontar directamente al agresor. Hacerle una pregunta a la mujer, pedirle una indicación o iniciar una conversación puede romper la dinámica del acoso y facilitar que se aleje.
- Delegar. Buscar ayuda de personas que tengan mejores condiciones para intervenir, como personal de seguridad, del transporte público, Policía o responsables de establecimientos cercanos. Pedir apoyo también es una forma de actuar.
- Documentar. Registrar el lugar, la hora o las características del agresor puede ser útil, siempre que sea seguro hacerlo. Si se toman fotografías o videos, no deben publicarse ni compartirse sin autorización de la mujer. La información debe ponerse a su disposición, respetando sus decisiones.
- Dar asistencia y apoyo. Acercarse a la mujer, preguntarle cómo se encuentra, escucharla y ofrecerle acompañamiento puede marcar una diferencia. Lo importante es respetar lo que ella necesita, sin juzgarla ni decidir por ella.
- Dirigirse al agresor. Intervenir directamente con expresiones claras y breves como «Eso es acoso», «No la toque» o «Pare». Esta alternativa solo debe utilizarse cuando existan condiciones de seguridad y la confrontación no aumente el riesgo. Si puede agravar la situación, es preferible recurrir a otra de las 5D.
Las 5D ofrecen herramientas para actuar cuando el acoso ocurre. Prevenir que estas conductas se repitan también requiere involucrar a los hombres en el cuestionamiento de los comportamientos machistas que las sostienen.
Si una mujer necesita orientación después de una situación de acoso, puede comunicarse con la Línea Púrpura Distrital, 01 8000 112 137, o con el WhatsApp Púrpura, 300 755 1846. Ante una emergencia, está disponible la Línea 123.

