Este mes del Amor y la Amistad, #QueSeNote en relaciones que respetan quién eres
Revisar el celular de la pareja, pedir contraseñas, cuestionar con quién sale, controlar sus horarios o incomodarse porque comparte tiempo con amigas y familiares son comportamientos que todavía se confunden con amor, protección o interés. Pero controlar, vigilar o limitar la autonomía de la otra persona no son formas de querer.
Frases como “si me cela es porque me ama”, “si no tienes nada que ocultar, pásame tu contraseña” o “va a cambiar por amor” se han repetido durante generaciones en conversaciones familiares, canciones, películas y redes sociales. Así, algunas formas de control han terminado normalizándose dentro de las relaciones afectivas.
Por eso, sentir amor no basta para construir un vínculo sano. También importa cómo nos relacionamos. Confiar sin exigir pruebas permanentes, respetar los espacios propios, las amistades, las decisiones y los proyectos de la otra persona son hechos concretos que construyen relaciones basadas en la autonomía y el respeto.
Cambiar estos aprendizajes también es prevenir violencias. Desde la Estrategia de Transformaciones Culturales, la Secretaría Distrital de la Mujer trabaja con distintos grupos y sectores para cuestionar creencias, imaginarios y comportamientos que reproducen desigualdades y normalizan formas de control en las relaciones.
Una parte fundamental de este trabajo se desarrolla con hombres y masculinidades. Cuestionar los celos, la posesión sobre la pareja, las maneras de tramitar las emociones, los mandatos sobre lo que significa “ser hombre” y avanzar en la corresponsabilidad en el cuidado permite construir masculinidades más empáticas, respetuosas y corresponsables. Estas conversaciones llegan a escenarios cotidianos como obras de construcción e infraestructura, espacios laborales y comunitarios.
Y esta reflexión no se limita a las relaciones entre hombres y mujeres. La vigilancia, la manipulación, el aislamiento, el control o la invasión de la privacidad también pueden aparecer en relaciones diversas. La autonomía, los límites, la confianza y el respeto son fundamentales en cualquier vínculo afectivo.
#QueSeNote también resalta el valor de otro tipo de relaciones afectivas. Una amiga, una hermana, una familiar o una persona cercana que escucha, cree y permanece puede convertirse en una red de apoyo fundamental frente a una situación de violencia. Acompañar no significa decidir por la otra persona, sino respetar sus tiempos, mantenerse cerca y ayudarla a encontrar orientación cuando la necesite.
La invitación es a mirar menos las promesas y más los hechos. Que el amor se note en el respeto por tus decisiones, tus vínculos, tu privacidad, tus tiempos y tus proyectos. No en el control, los celos o las exigencias que limitan quién eres.
Si reconoces este tipo de comportamientos, y quieres recibir orientación, comunícate con la Línea Púrpura Distrital al 01 8000 112 137 o escribe al WhatsApp 300 755 1846. La atención es gratuita y está disponible las 24 horas.

