¿Después de denunciar qué? Así empieza el verdadero acceso a la justicia para las mujeres
Muchas mujeres creen que acceder a la justicia termina cuando presentan una denuncia. Sin embargo, ese es apenas el primer paso. El verdadero acceso a la justicia implica comprender el proceso, solicitar medidas de protección cuando son necesarias, participar en las actuaciones judiciales, ejercer los derechos como víctimas y contar con representación jurídica para avanzar en cada etapa del proceso.
Con ese propósito, la Secretaría Distrital de la Mujer ofrece representación jurídica gratuita a mujeres víctimas de violencias basadas en género, a través de un equipo de abogadas especializadas en enfoque de género que las acompaña durante el proceso judicial. Su labor no se limita a representar un caso: también orientan a las mujeres sobre sus derechos, identifican los riesgos que enfrentan y promueven acciones para fortalecer su protección y el acceso efectivo a la justicia.
Con corte al 30 de junio de 2026, la Secretaría inició la representación jurídica de 592 casos, distribuidos en 465 procesos administrativos, 101 penales, 12 de familia y 14 pendientes de clasificación. Detrás de cada proceso hay una mujer que hoy cuenta con acompañamiento jurídico especializado para enfrentar un camino que, en muchas ocasiones, puede resultar complejo y revictimizante.
La importancia de este tipo de acompañamiento también ha sido respaldada por la evidencia internacional. Un estudio del World Justice Project, realizado en 45 países y jurisdicciones, encontró que las mujeres que saben dónde recibir asesoría jurídica tienen muchas más probabilidades de resolver sus problemas legales que aquellas que desconocen dónde acudir. Además, advierte que los conflictos legales no resueltos pueden afectar la salud, el empleo, la estabilidad económica y el bienestar de las mujeres.
En Bogotá, este servicio hace parte de la Ruta Única de Atención de la Secretaría Distrital de la Mujer y está disponible en las Casas de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres, las Manzanas del Cuidado, las Casas de Justicia, las Unidades de Reacción Inmediata (URI), los Centros de Atención de la Fiscalía y hospitales. De esta manera, la ciudad fortalece un modelo de acompañamiento que busca que denunciar no sea el final del camino, sino el comienzo de un acceso real y efectivo a la justicia.

