El Sistema Distrital de Cuidado ha recibido 367 visitas de representantes de gobiernos, organismos internacionales e instituciones académicas. Un interés que se mantiene desde 2023 y que ha puesto la experiencia de Bogotá en la agenda de quienes buscan desarrollar políticas públicas de cuidado.
Publicado
Oct
15
2026

Desde Filipinas hasta Brasil, delegaciones internacionales visitan Bogotá para aprender de su Sistema de Cuidado

Gobiernos y organismos internacionales llegan a Bogotá para conocer cómo funcionan las Manzanas del Cuidado y explorar cómo adaptar esta experiencia a sus territorios.

En las primeras semanas de octubre, una delegación de El Salvador y representantes de Quezon City, en Filipinas, recorrieron las Manzanas del Cuidado Centro, Teusaquillo y Manitas. Su interés es conocer cómo Bogotá organiza servicios para que las mujeres cuidadoras puedan estudiar, acceder a orientación y dedicar tiempo a su bienestar mientras las personas que requieren cuidado o apoyo reciben atención de manera simultánea. El próximo 20 de octubre está prevista una visita de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Estos encuentros forman parte de las 367 visitas que ha recibido el Sistema Distrital de Cuidado de representantes de gobiernos, organismos internacionales e instituciones académicas. Entre los registros internacionales por país, Chile y Brasil encabezan la lista entre 2023 y octubre de 2026, con 12 y 11 visitas, respectivamente. También figuran Canadá, México, Suecia, Reino Unido, Argentina, Estados Unidos, Perú y Ecuador.

A este interés se suman organismos como ONU Mujeres, ACNUR, OIM, CAF y la Agencia Francesa de Desarrollo. Durante los recorridos, las delegaciones conocen una oferta gratuita que reúne formación, educación flexible, actividad física, bienestar y orientación jurídica y psicosocial. La atención simultánea permite responder a una dificultad que enfrentan muchas mujeres cuidadoras para acceder a estos servicios: no contar con alguien que asuma el cuidado mientras ellas participan.

Las visitas también permiten explicar el trabajo institucional que sostiene esa oferta. Las delegaciones buscan entender cómo Bogotá coordina a distintas entidades, financia el Sistema y vincula los servicios de cuidado con la planificación urbana. En estos intercambios se aborda su respaldo mediante el Acuerdo 893 de 2023, su enfoque de género y el funcionamiento de alternativas como los Buses del Cuidado, que acercan los servicios a otros territorios.

Parte de ese aprendizaje consiste en reconocer el origen de la experiencia bogotana. El Sistema recoge demandas de los movimientos de mujeres y feministas para que el cuidado sea reconocido y su responsabilidad se distribuya de manera más equitativa. Las delegaciones encuentran una política que vincula esas demandas con mecanismos de coordinación institucional y modelos de atención que pueden aportar al diseño de respuestas en sus propias ciudades.

El intercambio con Freetown, en Sierra Leona, muestra cómo ese conocimiento puede cruzar fronteras. Desde 2024, el trabajo técnico entre el Distrito, la Alcaldía de Freetown y la organización Change permitió adaptar la experiencia de las Manzanas del Cuidado a uno de los asentamientos informales de esa ciudad. Este proceso llevó la cooperación más allá de los recorridos y abrió un espacio para aplicar aprendizajes de Bogotá en un contexto diferente.

La cooperación también ha contribuido a desarrollar respuestas dentro de la ciudad. En 2025, una alianza con la Agencia Francesa de Desarrollo y GROW permitió acercar el Sistema a la ruralidad bogotana mediante un piloto de operación itinerante. La iniciativa incluyó formación en derechos y prevención de violencias para mujeres campesinas, con metodologías híbridas orientadas a responder a las dificultades de movilidad y disponibilidad de tiempo.

Este piloto buscó fortalecer las capacidades de las lideresas y ajustar la oferta a las condiciones del territorio. Su experiencia aporta aprendizajes sobre cómo prestar servicios de cuidado en zonas donde las distancias y los desplazamientos requieren formas de atención distintas a las de la ciudad urbana.

Las visitas internacionales han abierto espacios de cooperación técnica, investigación e intercambio de conocimientos. La adaptación en Freetown y el piloto rural muestran dos alcances de ese trabajo: compartir la experiencia de Bogotá con otras ciudades y sumar capacidades para responder a las necesidades de las mujeres cuidadoras en sus propios territorios.